Caracter del Rottweiler

El Rottweiler es una raza con unas condiciones extraordinarias condiciones físicas y mentales, robusto e imponente, poco ladrador pero buen mordedor. Tranquilo, vigilante y obediente cuando tiene un dueño al que respete.

Por eso, no es apropiado para personas nerviosas, de mal carácter o sedentarios declarados. Defensor de los suyos, amante de los niños, inteligente, perfecto ayudante de ciegos y eficiente policía. Lo ideal es tenerle adiestrado. Sin embargo un mal entrenamiento podría echar a perder este dechado de virtudes y transformarlo en un animal agresivo.


Es un perro muy trabajador, algo lento por su corpulencia. Su desarrollo físico es tardío, no lo completan hasta casi hasta los tres años, las perras retrasan en ocasiones su primer celo hasta después del año.

CARACTER

El Rottweiler presenta un conjunto de capacidades, particularidades y aptitudes físicas y psíquicas especiales. De humor amable y apacible, es muy afectuoso, obediente y valiente. Su temperamento y necesidad instintiva de movimiento y de actividad son de un nivel medio. Ante las influencias desagradables, reacciona de manera dura, intrépida y tranquila.


Sus órganos sensoriales están desarrollados en función de sus objetivos. Controla sus emociones. Tiene una gran capacidad para el aprendizaje. Pertenece al tipo fuerte, bien equilibrado. Como es un perro desconfiado, de una agresividad media pero muy seguro de sí mismo, siempre reacciona con calma y reserva. Sin embargo, cuando se siente amenazado, se pone inmediatamente en defensa, debido a su instinto combativo y protector extremadamente desarrollado. Soporta el dolor con valentía y sin temor. Cuando la amenaza ha cesado, su ardor combativo se apaga rápidamente y recobra su temperamento apacible.


Es un perro muy fiel. Ama a los niños. Es un buen guardián sin ser ladrador pero cuando lo hace no es en vano, tampoco tiende a irse por su cuenta. Muerde si su amo está en peligro. Posee un buen olfato. De gran resistencia, se lanza gustosamente al agua. No siente pasión por la caza.


Es un perro inteligente, dotado de una gran adaptabilidad a las circunstancias y extremada resistencia. Tiene gran necesidad de movimiento y actividad por lo que necesita ejercitar sus músculos con largos paseos.


Hay una serie de rasgos en el carácter de algunos Rottweilers que pueden ser considerados como defectos e incluso pueden influir en su transmisión genética. Este es el caso de la hipersensibilidad. Esta es la facilidad de responder ante estímulos de muy baja intensidad. Por ejemplo cuando un perro expresa temor ante una acción poco aversiva o alegría ante estímulos de poco contenido afectivo.
Este factor se desarrolla más en las hembras que en los machos, pues son más sumisas y, si no es muy acusado, no se considera un defecto en los perros de compañía aunque sí en los de guarda y defensa. Sin embargo la hipersensibilidad merma las aptitudes para el adiestramiento y además es hereditaria.


La timidez es otro problema muy frecuente y afecta a todas las razas caninas, pero, claro, en las razas de utilidad se hace mucho más notable.


La timidez en el perro tiene su origen en el antecesor de éste: el lobo. La timidez es necesaria en todo animal salvaje pues es la que lo preserva de correr riesgos innecesarios. La gran timidez del lobo le ha hecho guardar siempre un gran misterio para el hombre pues no ha permitido que éste se acercase demasiado, con lo que tampoco ha acercado demasiado su fusil. Con el perro la cosa es diferente. Desde los principios del neolítico el hombre y el perro han establecido una relación de dependencia, surge el contacto permanente y de ahí la confianza. Por tanto la timidez se ha ido perdiendo con el paso de las generaciones. Sin embargo hay una serie de ejemplares que siguen manteniendo esta característica.


La timidez tiene dos formas de manifestarse:

•Agresividad, su principal mecanismo de defensa y con el que compensa su falta de seguridad.


•Inhibición, desconfianza y miedo al objeto intimidatorio. Si persiste su inseguridad el perro optará por la huida pero si ésta es imposible puede reaccionar de dos formas llevado por el instinto:
O compensar su miedo con la agresión o
O rendirse en sumisión.

No debemos confundir la timidez con la desconfianza aprendida. Todos los perros tímidos son desconfiados pero no todos los perros desconfiados son tímidos. Aquellos ejemplares destinados para la guarda son entrenados para que desconfíen de todo lo novedoso que entre en su territorio. Esto puede hacerles parecer un poco tímidos, pero no es así. De hecho aquellos que no adquieren el rasgo de desconfianza durante el aprendizaje no son aceptados para la guarda.


Existe una timidez aprendida o timidez de origen ambiental. Ésta es la que poseen aquellos perros que han pasado sus vidas en perreras, atados a una soga o han sido maltratados.


Otro tipo de comportamiento que se observa en algunos Rottweilers es el bloqueo nervioso ante la presa. Esto ocurre cuando tienen el instinto de presa muy desarrollado y reaccionan ante los motivadores de yute (fibra), "churros" o incluso las mangas de protección de los figurantes con un instinto tan atroz que al apresarlas se produce un bloqueo del sistema de entrada de información, haciendo que el perro desobedezca todas las ordenes que provengan del exterior. A veces los únicos sistemas que funcionan para que el ejemplar suelte la presa son los collares de púas o eléctricos e incluso chorros de agua. El bloqueo nervioso tiene una clara base hereditaria y si bien no se hereda el comportamiento sí su predisposición. Por tanto estos perros no son muy aconsejados pues a veces resultan muy problemáticos si no se les da un entrenamiento adecuado.


El Rottweiler es una raza claramente dominante. Debe poseer un jefe que los domine, de lo contrario serán ellos quienes se conviertan en sus propios jefes. Por tanto, desde pequeños hay que practicar las técnicas de imposición de autoridad. La intensidad de nuestra agresión dependerá de la agresión por parte del perro. Esta agresión deberá ser siempre repelida con las manos, nunca con objetos como periódicos, cinturones, trapos o patadas. Los perros no entienden los castigos físicos con objetos, pues ellos en su repertorio de lucha no los utilizan.


Aunque la dominancia se puede considerar un factor hereditario, pues ejemplares dominantes proporcionan generalmente sujetos también dominantes, es también cierto que existe la dominancia adquirida, que es la que acabamos de describir, cuando el perro advierte inseguridad en su amo y se convierte en el jefe de la familia.

El EQUILIBRIO

Cuando una raza se pone de moda ejemplo, el Rottweiler a la rica miel acuden moscas y moscones que progresivamente deterioran la labor, a veces abnegada, de amantes y criadores de esa raza. Con un clarísimo desconocimiento del estándar, compran, cruzan y venden a la vez que se van sentando dogmas de fe entre sus prosélitos, que continúan con los errores y que finalizan en la degeneración masiva de los animales que otros protegen con mimo. Actualmente me llama la atención la alta agresividad de los Rottweiler en el ring. Dueños pendencieros que convierten a sus animales en su prolongación, descortesía permanente y riesgo de ataques reales pueden hacer que una banda limitada del público que asiste a las exposiciones se sienta realmente feliz.


Otros - nosotros los raros - sentimos solamente vergüenza ante el comportamiento de esos dueños y pena de aquellos que, excelentes, resultarían claramente descalificados si todos los jueces tuvieran la valentía necesaria para eliminarlos del Ring.


Nadie, y un juez menos, puede olvidar que dentro del estándar del Rottweiler el equilibrio es esencial. Hay músculos naturales y músculos extraños que, curiosamente, suelen coincidir con los Rottweiler más agresivos y peligrosos. Si el Rottweiler hubiera sido un perro peligroso nunca hubiera obtenido el galardón de ser considerado perro policía, y de paso - posiblemente -, al ser superior en los aspectos negativos a los positivos, se hubiera limitado su protección o cría.


La prensa o una parte de ella realza como noticia vendible los aspectos negativos de determinados Rottweiler: ataques a sus dueños, etc., y convierte comportamientos aberrantes, posiblemente condicionados por los fenómenos de turno, en generales de una raza. Flaco favor al derecho a la información y lamentable error que posiblemente logra el envenenamiento del perro del vecino o limita a dueños de Rottweiler normales, la mayoría de los criadores españoles, el derecho a circular por las vías públicas con total normalidad y confianza.

PROBLEMAS DE COMPORTAMIENTO Y CARACTER

El Rottweiler tiene un carácter bastante estable, aunque es indiscutible que es un perro de mucha personalidad, y que cayendo en manos de personas inexpertas pueden llegar a generar algún problema de comportamiento. A través de un buen adiestramiento en obediencia su dueño podrá obtener de él un comportamiento adecuado.


Existen muchas causas por las que algunos ejemplares de carácter fuerte sufren un desequilibrio, produciendo problemas a sus dueños. Es evidente que al aumentar el número de individuos una raza de carácter dominante también aumentan los problemas. Estos problemas se transcriben en excesos de gruñidos a sus dueños, falta de atención cariño hacia ellos y en algunos casos formas peores de expresión, como la morder.


En mi escuela de adiestramiento hemos realizado estudios sobre la agresividad Rottweiler y otras muchas razas. La conclusión final de estos estudios ha sido que 90% de los casos de agresividad son producidos por un mal manejo del dueño. Todos los perros, y muy especialmente los perros de carácter fuerte, necesitan tener líder por el que guiarse y al que deben procesar total sumisión y cariño. Voy a analizar detalladamente cuál es mi criterio para llegar a esta deducción. En primer lugar planteo la siguiente pregunta:


• ¿Qué persigue el perro al producir una agresividad a su dueño?

Sin duda, una de las más significativas es la del poder y dominio. Conducta agresiva persigue el fortalecimiento del dominio del atacante. El perro siente físicamente más fuerte que su adversario e intenta mediante la fuerza somete su rival. El objetivo del atacante no es o que el de demostrar su liderazgo. En algunas ocasiones he podido comprobar como ante la no–respuesta agresiva del atacado atacante ha cesado su intervención, al mismo tiempo que fortalece su condición de líder. Si cuando comienza su madurez sexual, y con ella el desarrollo de su carácter definitivo, no hubiésemos permitido ese gruñido al intentar bajarle del sofá, esa expresión en la que nos enseña los dientes, queremos quitarle la comida o su juguete preferido, ese juego en el que observamos que el perro intenta estar por encima de nosotros, ahora no lamentaríamos el tener perro que nosotros los humanos lo vemos peligroso, pero él sólo piensa en ser el líder de la manada y que ningún miembro de esta intente someterle.

Esta forma de agresión, como las demás formas que nombra sólo se pueden erradicar bajo la dirección tutela de un experto. Mi experiencia me dice que una vez llegado a este extremo no se consigue absolutamente nada si llevamos al perro a adiestrar en la disciplina de obediencia. La única forma en la que podríamos corregir el comportamiento del perro es que el dueño debería trabajar en el lugar del conflicto bajo la supervisión de un experto en la materia.


Otra forma de agresión es la denomina da por frustración. La frustración es una forma en la que se priva al perro de placeres que esperaba recibir. Si pudiésemos valorar la agresividad diría que un perro que se encuentre atado y acorralado sin posibilidad de huida realizará que un perro de agresividad media llegue a la escuela y le ponemos un bozal para prevenir posibles incidentes; ese perro en un plazo de quince días aumenta su agresividad a escala alta. El simple hecho de enjaular a un perro y no sacarle durante un tiempo hace que la agresividad por frustración aumente.

En contra de los criterios de algunos adiestradores ingleses, la inhibición de la agresión viene dada por la amenaza del castigo. Obviamente ningún perro se atrevería a intentar morder a alguien que sea capaz de ganarle en una lucha abierta.
Otra forma en la que los animales manifiestan agresividad es la que se produce a través del dolor. Cuando golpeamos al perro y le producimos dolor, éste genera una respuesta defensiva dada por nuestro ataque. Evidentemente el perro se encuentra mas a gusto si puede huir de la situación (evitación).

En el caso de que el perro se encuentre atado o acorralado sin posibilidad de huida realizara un ataque denominado ataque aprensivo. Siendo víctima del terror y no pudiendo salir de él atacara de la forma más violenta que él pueda terminar con su mala sensación. En esta situación de estrés elevado es fácil que durante el ataque el perro llegue a soltar sus glándulas anales e incluso defecar.


Desde mi punto de vista, las formas de agresividad anteriormente nombradas pueden ser corregidas si el perro no tiene una avanzada edad. Pero considero que la peor forma de agresividad que se produce en los perros es la agresividad por transmisión genética. Cuando producto de un cruce sin control hay un exceso de consanguinidad puede darse el caso de que el individuo resultante de este cruce sea de carácter agresivo. Esta forma en la que se muestra la agresividad del perro solo se puede tratar bajo la supervisión de un veterinario. Debemos mentalizarnos de que nuestro perro está enfermo y necesita un tratamiento; dicho tratamiento será base de tranquilizantes.


Después de analizar algunas formas de agresividad, y tras años de estudio, cuando algún cliente me comenta el problema con su perro lo primero que le solicito es el pedigree para comenzar con mi trabajo. Curiosamente la mayoría de los perros con estos problemas carecen de papeles o son de dudosa procedencia. Mi consejo es que para adquirir cualquier raza se compre a través de criadores o tiendas de prestigio, ya que lo barato siempre sale caro.


JUAN JOSE PEREZ LOPEZ (Escuela de Adiestramiento Júper)

 

Nota: La información que aparece en la presente pagina solo tiene el objetivo informativo, de cultura y conocimiento canofilico. Los artículos, fotos, y demás documentos visuales son de creación propia o recolectados de otros web site y que poseen su permiso para la exposición en este. Si usted considera que alguno le pertenece y UD. Y no ha cedido su permiso de uso, envíeme un mail para retirarlo inmediatamente.

 

 

Comportamiento del rottweiler.

(Carácter y Temperamento)


La conducta de un animal no es menos compleja que la del ser humano, en especial si no existe mucho material de estudio a la mano sobre ella para averiguar y así intentar comprenderla.


No debemos olvidar - como me gustaría que quienes juzgaran nuestra raza tampoco lo hicieran - que el equilibrio psíquico está considerado como el rasgo más significativo de la raza, por sobre cualquier atributo físico. Este equilibrio globalizado lo veremos en el diario comportamiento del animal. Está constituido en sí por dos elementos esenciales, uno intrínseco, predeterminado genéticamente, es decir, heredable llamado temperamento. El otro de índole externo, llamado carácter, que depende del ambiente y de sus interacciones con el sujeto, es decir, lo que pueda desarrollar o perfeccionar a través del aprendizaje natural o impartido.


Cuando escogemos un cachorro sobre la base de sus características estructurales, no sabremos con certeza como será en su estado adulto, sólo podremos dar fe de él y de nuestra elección, una vez que éste alcance mayor desarrollo físico. Igual suerte corre el aspecto psíquico ya que la herencia temperamental en un cachorro no es reconocible externamente, aunque existen algunos tests de aplicabilidad, que son una buena aproximación respecto del temperamento que puede traer el cachorro, y una buena manera de inferir sobre el futuro carácter.


La función zootécnica del rottweiler es ser un perro de utilidad, compañía y protección. El estándar señala como faltas descalificables en cuanto al comportamiento se refiere, aquellos animales asustadizos, tímidos, cobardes, agresivos, exageradamente desconfiados, nerviosos y que muestren miedo a los disparos. En la descripción del aspecto general añade "…su comportamiento es seguro, poco reactivo e intrépido ...." En el acápite dedicado al comportamiento se cita "… sus disposiciones psíquicas expresan amistad, alegría, tranquilidad, gran fidelidad, obediencia y placer por el trabajo…" "…si se siente provocado, sus reacciones son enérgicas, intrépidas y controladas…."


Sin duda alguna que cada raza tiene sus defensores y detractores, y lógicamente el estándar de origen estará redactado por acérrimos defensores, sin embargo debe interpretarse que la cría del rottweiler debe estar orientada a obtener ejemplares de tales características psíquicas, las cuales son realmente los pilares fundamentales para el verdadero objetivo de la cría de la raza: la finalidad de la cría del rottweiler es obtener perros de utilidad.


En virtud de lo señalado, no me es fácil entender el por qué en ciertas exposiciones se premian con tanta facilidad a ejemplares dotados de buena estructura, angulaciones, cabeza, pigmentación o movimiento, olvidando completamente el temperamento y el carácter. Pueden responder debido a que son exposiciones de belleza y estructura, a mi juicio una respuesta demasiado liviana, no obstante, a ello, el juez debiera tener siempre presente el fin último de cría de cada raza, o sencillamente debo creer en la "inocencia" del juez.


La diaria actividad de un perro va moldeando finamente su temperamento, única forma de acuñar finalmente su carácter.


Existen algunos estudios sobre perros de utilidad (trabajo) y su progenie. Aplicados a ellos las definiciones y clasificaciones humanas, de acuerdo a su temperamento, se establecen siete grupos. Para nuestro caso sólo citaremos los cuatro primeros:

GRUPO I. Temperamento firme, equilibrado, tranquilo, seguro, fiable, con alto nivel de motivación.


GRUPO II. Temperamento firme, equilibrado, algo intranquilo, impetuoso, con un nivel medio alto de motivación.


GRUPO III. Temperamento firme, equilibrado, excitable (pudiendo perder el control),con nivel medio de motivación.


GRUPO IV. Temperamento débil, temblorosos, bajo nivel de motivación, se deben mantener bajo control.

Puede ser una buena tendencia pensar en el carácter de ejemplares evaluados en pruebas de trabajo deportivas (SchH, RCI , IPO) no son del todo desequilibrados, ya que su formación estaría basada en un temperamento de excelencia o de alto nivel, de otra manera su adiestramiento no hubiese tenido tal suerte.


El rottweiler pertenece de acuerdo a la clasificación FCI al Grupo II, perros de trabajo. Su firme y equilibrado temperamento asociado a su capacidad de aprendizaje, hace que ejemplares de esta raza sean en su país de origen valorados a través de pruebas SchH.

Es precisamente en este campo donde nuevamente adquieren realce los conceptos de carácter y temperamento.


Intentaré explicarme, puedo disponer de un ejemplar con un temperamento elevado (GRUPO I), pero con un carácter débil. Seguramente éste animal será muy rápido en sus respuestas a determinados estímulos, es decir, para cada acción tendremos de él una reacción inmediata. Pero como su carácter es insuficiente, lo más seguro es que no podamos contar con él para una situación difícil, ejemplo en donde se requiera coraje, temple.


Por otro lado, si poseemos un ejemplar de temperamento débil (GRUPO IV), y cuyo carácter fuerte, lo más seguro que su espíritu de lucha y temple sean altos, pero sus reacciones serán muy tardías como respuestas ante cualquier estimulo, por tanto no será un perro propicio para estas pruebas de trabajo.

Luego el máximo modelo será tener un ejemplar en absoluto y perfecto balance de temperamento y carácter.


A mí pensar debemos escoger la pareja para nuestro ejemplar basado en un equilibrio comportamental complementario. No dejar de considerar los cuatro GRUPOS señalados, ya que si queremos cachorros con temperamento firme y equilibrado, no podemos permitirnos el lujo de criar con ejemplares inapropiados que estén fuera de estos GRUPOS, y por ultimo debemos tener siempre presente que el carácter del perro esta fundamentado en las características del temperamento heredado.

Deseo que lo expuesto hasta acá, nos dé motivo suficientemente poderosos para conocer más allá del temperamento de los cachorros, más allá del propio carácter de ambos padres, debemos sobrepasar incluso sobre el temperamento de los progenitores y observar sus líneas ascendentes y laterales.

Articulo Cedido por Gustavo Peñaloza.
Chile
jjunger@ctcinternet.cl

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